jueves, 5 de junio de 2008

El Salmo Responsorial

Nuestro tema de ahora es el Salmo Responsorial. Ese bello extracto de texto tomado de la Biblia, al cual no se le responde "Palabra de Dios" ni "Palabra del Señor", sino que se suele escoger uno de sus versículos para conmemorarlo...

Dicen los estudiosos que la mayor parte de los Salmos fueron escritos por el Rey David. Siendo así, quiere decir que los Salmos son canciones, cantos, bellos poemas (pues el Rey David era un artista), y no simples textos en prosa. Entonces, ¿por qué solemos degradarlos? Quiero decir, ¿por qué, si son bellos cantos o poemas, solemos leerlos en lugar de entonarlos, o les aplicamos una salmodia aburrida e igual domingo tras domingo? Para ilustrarnos mejor, es necesario que comprendamos un poco su lugar en la Liturgia.

Ubicación en la Liturgia
La dinámica de la celebración de la misa coloca un salmo después de la Primera Lectura como para mantener un diálogo entre Dios y su pueblo. Un pequeño esquema:
  • Dios habla a Su pueblo (1a Lectura)
  • El pueblo responde (Salmo)
  • Los apóstoles hablan sobre las maravillas de Dios (2a Lectura)
  • El pueblo se prepara para recibir de nuevo la Palabra de Dios (Aclamación)
  • Dios habla a través del Verbo (Jesús, lectura del Evangelio)
Como vemos, el Salmo es una parte importante de este diálogo, es la respuesta que nuestro corazón tiene a la Palabra recibida. Entonces es necesario darle el lugar que merece.

Situación en las celebraciones actuales
En muchas parroquias se sustituye el Salmo por otro canto debido a:
  • que la literatura de los salmos no se adapta a la mentalidad contemporánea
  • que las músicas propuestas para el canto del salmo suelen ser menos atrayentes que las de otros cantos modernos
  • que la lectura de un salmo es delicada y monótona
En otros casos, se deja siempre el mismo salmo, pero se le degrada cuando
  • es leído por la misma persona que lee la Primera Lectura
  • se lee como un texto más, sin entonación ni respeto a la rima
  • por estar pendiente del estribillo, la asamblea no saborea la riqueza del resto del texto.

La importancia del Salmo
Pues bien, no queriendo profundizar mucho, haremos unas cuantas observaciones sobre los salmos:
  1. Los Salmos son plegarias: Y me atrevo a decir que son una forma de plegaria que actualmente no nos nace del corazón. Son un modo de hablar con Dios mucho más amplio que el nuestro, que alarga nuestra plegaria en el tiempo por su antigüedad y en la fe por su riqueza y diversidad
  2. Los Salmos son cantos poéticos: Nos llevan a un espacio donde la inteligencia se ve fortalecida por la sensibilidad. Un lugar donde la misma Palabra nos abre a un lenguaje universal
  3. Los Salmos son Palabra de Dios: Sí. Aunque vemos tanto humanismo en ellos, a veces palabras que le reclaman a Dios, o que le piden perdón, o que le alaban y bendicen, son una hermosa manera que tiene Dios para hablarnos. Además, forman parte de la Palabra de Dios así como las otras lecturas y los Evangelios, y por ello no debemos sustituirlos por nada, mucho menos en la Liturgia.
La ejecución de los Salmos
Claro que a esta altura se pueden preguntar por qué el Salmo es víctima de tanto abandono por parte de los Ministros de la Palabra, salmistas y cantores. Y lo digo así, porque la palabra Salmo proviene del vocablo griego "psalmos" que significa "canto acompañado de instrumentos". Es un canto poético, degradado por nosotros mismos a una lectura más. Es como que en un cumpleaños, en lugar de cantar la famosa tonada de "Cumpleaños feliz" al agasajado, alguien tomara la palabra y la recitara... Pues bien, apoyados en un artículo del Centro de Pastoral Litúrgica de Francia, daremos a continuación algunas sugerencias sobre cómo rescatar este olvidado extracto de la Palabra de Dios.

La música

Tratemos de devolverle al salmo la cualidad de pieza musical así:
  • Existe un gran número de fórmulas salmódicas (melodías de fórmula gregoriana) que pueden sostener el salmo. No siempre son bellas, ni siempre se ajustan exactamente al caracter del salmo, pero mantienen una distancia entre texto leído y cantado... podrían hasta sonar como una canción. El salmista va modulando el texto para que se adapte, estira alguna sílaba, encoge otra, todo para que el pueblo también pueda responder entonando la salmodia.
  • A lo largo del tiempo, muchos salmos se han ido fortaleciendo hasta convertirse en cantos ya elaborados y rítmicos, como "Este es el día" (117), "Tu Reino es Vida" (71) o "Tu Palabra me da Vida" (118) por mencionar algunos. Esto es apropiado para fiestas o de vez en cuando, pero no cada domingo aunque se conozca la canción.
  • Si no hay quien cante (o no lo pueda entonar bien), éste es un buen momento para un organista o guitarrista. Se puede hacer un acompañamiento musical discreto mientras un buen lector declama el salmo. Pero hay que tener el cuidado de no tocar algo conocido que distraiga a la asamblea.
  • También pueden ser arpegios simples de piano u otro instrumento adecuado. La idea es manetener la sencillez, centrar la atención a la plegaria o texto, no a la música.
  • Recomendamos el uso de tonos mayores cuando se trata de júbilo y alegría, alabanza y demás, y de tonos menores para perdón, piedad, súplica, plegaria, etc.
  • En algunos casos puede ser útil el contar con un fondo musical pregrabado, sin voces, para que sirva de base al salmista mientras declama. Eso sí, la música escogida debe tener cierta relación con la atmósfera que se crea en el texto del salmo. No debe ser una melodía popular, pues generaría distracción entre la feligresía.
  • Si ninguna de las opciones anteriores es viable, siempre se puede recurrir al uso de un interludio musical entre la lectura y el salmo, para resaltar el cambio de género literario. Entonces, toda la responsabilidad recae sobre el salmista.
La declamación
Cualquier Ministro de la Palabra sabe muy bien que las lecturas se preparan con suficiente anticipación. Se sabe también que se proclaman desde el Leccionario en el ambón y no desde un misalito que se toma al llegar a la iglesia cinco minutos antes de la misa. Pero en el caso del salmista, la responsabilidad es mayor, pues tiene la obligación de "vivir" lo que está leyendo para transmitirlo así a los demás, ya que se trata de un canto poético. No entraremos en detalle sobre cómo debe prepararse, pero sí en algunas sugerencias de cómo puede rescatarse el Salmo Responsorial de la mano de un buen salmista.
  • Un salmo aprendido de memoria y declamado sin leer (o viendo por momentos) puede ser muy atrayente, con el cuidado de no robar protagonismo ni al texto, ni al Señor, en cuya cena nos encontramos.
  • Un salmo dialogado entre dos personas, dependiendo del género literario, también es posible.
  • Un salmo leído a media voz por todos y declamado al mismo tiempo por uno solo.
  • No es obligatorio que la asamblea responda al salmo (la R/ del Misal), pero si lo hace, es preferible que sea cantado. Un buen lector será capaz de llevar a la Asamblea por una respuesta muy bien entonada, tanto, que sonará como canción aunque no utilice alguna salmodia.
  • Se debe respetar el género literario. No se leerá (o cantará) un salmo de alabanza de la misma manera que un salmo de súplica o plegaria; un salmo individual de la misma forma que uno colectivo. El Salmista debe estar preparado para cada género, así como los músicos que le acompañen.

Conclusiones
Hay mucho que se puede hacer por rescatar los Salmos. En cada parroquia, el grupo encargado de la Liturgia observará a la feligresía y tomará la mejor opción para seguir dentro de la Liturgia. Esto incluye hablar con los músicos y lectores.

Los músicos estamos llamados a crear nuevas melodías, como reza el Salmo, hay que "Cantar al Señor un cántico nuevo". Es muestra de dar frutos el crear melodías para los salmos, sencillas, lo suficientemente fuertes para sostener el peso de tanta obra literaria. O de ejecutar nuestro instrumento adecuadamente, como apoyo al que lea. Es deber también de los lectores el prepararse, dejarse inspirar por el Espíritu mismo que inspiró a aquellos hombres a escribir tan bellas canciones, y que hoy, miles de años después, se mantienen con esa riqueza milenaria para nosotros, como sólo Dios es capaz de mantener, pues Él es el mismo ayer, hoy y siempre.

Que Dios les bendiga.
Juan Carlos García Melgar

6 comentarios:

Augusto Zamora dijo...

Hola que tal, soy un joven de México y toco en un coro parroquial, quisiera conocer como tocar distintos salmos ya que en la parroquia en la que toco cada semana un integrante del coro canta el salmo y el pueblo responde, sin embargo, sería muy bueno que cada domingo se cantara con una melodía distinta el salmo, sin embargo no he aprendido muchas melodias para tocar en el órgano los salmos, me podría dar algunas? o decir donde obtenerlas?

Saludos Cordiales
Augusto Zamora

Juan Carlos García Melgar dijo...

Hola, Augusto, la Paz del Señor...

Existen algunos libros que contienen "salmodias", que no son más que melodías para colocarle la letra del salmo que quieras. Sin embargo, a los jóvenes de hoy en día eso no les atrae (me uno, jejejejeje), puesto que suenan a cantos antiguos.

Mi opción es crear una melodía para la respuesta del salmo dominical. No creas que es algo muy complejo, ni que se necesita ser un gran músico, sino basta la buena disposición y mucho mucho Espíritu Santo :D

Lo básico es así: tomo una secuencia de acordes, todos mayores si el salmo es alegre, o todos menores si es triste. Por ejemplo, supongamos que tomo la secuencia D - G - A, con esos tres acordes busco que la melodía "pegue". Así, en cada acorde debe haber alguna nota de la melodía que va saliendo. El ritmo o tiempo de duración en cada acorde lo hago según la melodía. El domingo siguiente, puedo tomar otros acordes, no importa. Lo que sí importa (y mucho) es que todo esto lo hago en oración, no cinco minutos antes de la misa, sino con tiempo. Cuando no "fluye" como uno espera, Dios igual no se queda con las manos llenas, alguno de mi coro aparece y me dice "mira, tengo una melodía para el Salmo". Y listo, la "musicalizamos" siguiendo ese patrón sencillo. Pueden ser más o menos acordes, eso lo determinará el momento y el Espíritu. Lo importante es hacer vida lo que dice la Palabra "cantad al Señor un cántico nuevo". Si pueden grabarlos, mejor, porque vas haciendo un repertorio.

Espero que esto te dé una luz para seguir en tu coro con nuevos bríos. Si en algo más puedo ayudarte, con gusto. Y tal vez la otra semana pueda grabarte un par de ejemplos, me ayudaría si me lo recuerdas, para que me comprendas mejor lo que te quiero decir.

Bendiciones.
Juan Carlos García Melgar

Augusto Zamora dijo...

Hola Hermano, mucho tiempo son pasar por aquí, que la gracia de nuestro Señor esté contigo...

Como dijimos hace tiempo en este medio, los salmos son bellísimos y debemos de recordarle al pueblo de que tratan.
Una melodía agradable y atrayente creo que es la clave, intentaré hacer lo que vos dijiste sobre una melodía simple pero de acuerdo al texto, sin embargo, ¿no existen algunas normas para la musicalización de los salmos?

Bendiciones para ti Hermano =)

Anónimo dijo...

hola hermano existe un material precioso en cuanto a lo q tu quieres la pagina donde puedes encontrar la informacion es : el salmista.com.mx tienen una coleccion de cds y partituras

Niktálope dijo...

Hola que tal, yo también toco en un coro parroquial de Arequipa, Perú... saludo estas iniciativas, me parece interesante innovar melodías, los salmos cantados tradicionalmente suenan un poco aburridos, incluso para mí que realizo canto lírico, y con mucha más razón para cientos de jóvenes. Pero, no consideran que algunos clérigos se sentirán ofendidos si es que se propone "salmodiar" con melodías y ritmos algo modernos??? Por lo menos en mi parroquia algunos "padresitos" pondrán el grito en el cielo... Aún sigo reflexionando, hasta que punto es posible innovar??? que opinan???

Niktálope dijo...

Anónimo, gracias por el dato de elsalmista.com.mx... estoy revisando la página y creo que me nos será de mucha utilidad